Un día Diógenes, el cínico, fue al mercado y puso un puesto, y encima, un letrero que decía:
“AQUÍ SE VENDE SABIDURÍA “.
Un griego que leyó el letrero se echó a reír y dándole a su criado tres sestercios de sabiduría (sesenta centavos), le dijo:
– Anda y dile a Diógenes que te venda tres sestercios de sabiduría,
Diógenes tomó el dinero y dijo al criado:
-Di a tu amo, que en todo lo que haga mire si no contradice a su ideal.

Agradó tanto la sentencia al amo, que la hizo esculpir en la puerta de su casa…

Yo te la he escrito en estas líneas. Si la quieres no necesitas dinero.
Tómala y grábala en tu espíritu, y sea entonces tu vida, un eco de tu ideal.
Cuida que tus acciones no sean una contradicción con tu manera de pensar.
Pon a la sombra de tu ideal toda la variada actividad de tu vida.
Esto es ser consiente con tus principios.
Esta es la verdadera sabiduría práctica.
Esto es vivir en el mundo de las conquistas espirituales y no en los campos fantásticos de las quimeras.
Sólo así llegarás a la altura de los triunfos. No lo olvides, sólo así…
Si sabes ser consecuente con tu ideal

Autor: Desconocido