Si usted está triste porque perdió su amor, recuerde aquél que no tuvo un amor que perder;
si se decepcionó con alguna cosa,
recuerde aquél cuyo nacimiento ya fue una decepción;
si está cansado de trabajar,
recuerde aquel que, angustiado, perdió su empleo;
si usted se queja de una comida mal hecha, recuerde aquél que murió hambriento, sin tener pan;
si se le deshace un sueño,
recuerde aquél que vive en una pesadilla constante;
si anda aburrido,
recuerde aquél que espera una sonrisa suya.
Si usted tuvo:
que perder un amor,
que cansarse en el trabajo,
un sueño deshecho,
que sentir una tristeza,
que quejarse de una comida…
recuerde agradecer a Dios, porque existen muchos que darían todo por estar en su lugar.

Nunca es tarde para recomenzar una vida…

Autor: Desconocido